
1. Es la motivación y movilización del mayor número posible de ministros, congregaciones, familias y creyentes hacia la adoración del Dios Viviente.

2. Se realizará en todas las ciudades de América, en todas las congregaciones y hogares posibles.

3. No hay un programa específico. Cada ministro o líder familiar puede crear la mejor manera de brindarle adoración el mayor número de horas posible en febrero, especialmente del 1 al 5 de ese mes del 2008.

4. La idea es organizar las iglesias y las familias en cada ciudad para que se turnen durante las horas del día para adorar a Jesús. Será adoración continua por turnos (unos a una hora, otros a otra hora, etc ).

5. Es una motivación para adorar a Jesús enfocándonos en Él como centro y motivo de nuestra exaltación.

6. Es una convocatoria del Espíritu Santo a través de Apóstoles, Profetas y Pastores para que se levanten los “Adoradores del Padre” a darle honra y honor de manera especial en todo lugar (estadios, iglesias, oficinas, casas, hoteles, etc).