
1. Llamamos Altares de Adoración a las reuniones de grupos pequeños (iglesias, casas) o numerosas congregaciones, cultos unidos, etc), donde la meta y el énfasis es adorar al Señor Jesucristo.

2. Son tiempos dedicados para adorar al Rey de Gloria, en la casa o en el templo y no se requiere necesariamente edificar un altar con piedras, aunque si lo hace simbólicamente no afectará el propósito.

3. También podemos llamarles “Conciertos de Adoración”, son diferentes a otros conciertos de alabanza en que la música que vamos a usar es de Adoración y exaltación al Señor.

4. Todos podemos levantar un “altar de adoración a Jesús” en la casa, en el cuarto, en el automóvil o en la oficina aunque estemos solos.

5. ¡Determinemos ser nosotros mismos, con una vida santa; el altar desde donde fluya la adoración al Dios Todopoderoso; amén!